sábado 7 de marzo de 2009
MALDITO DUENDE
MONSTRUOS Y DUENDES DISFRAZADOS DE CABALLEROS
Hace cerca de un año atrás que no escribía frente a aquella pantalla Sí, no escribe lo que le , se negó a indagar, una que otra estupidez o loco intento de desahogar a través de letras de canciones como esperando una respuesta divina o humana ante tanta ansiedad. Sólo cuando escribe se da cuenta de que las ideas y sentimientos afloran solos. Se auto receta consejos al verlos escritos, frente a ella, porque en su mente ya no tiene esquemas previos al conversar consigo misma o las otras que le habitan sonriendo o llorando.
La eufórica que baila electrónicos, o la rockera que lanza su ira contra el sistema o su pasado. Muchas ella, muchas en cada persona. Lo sabe. Los entiende a todos. Tiene una discípula que erróneamente ha visto en algo en ella.
No sabe distinguir o crear una imagen de sí misma, se cuestiona constantemente qué verá elr esto del ganado. Cuando le dicen, que es estupenda… ¿aló? Cada quién sabe lo que es y cómo es… las fotografías no mienten. El espejo no miente. La redondez de un rostro astutamente roedor lo descifró a través de otros. Jamás se había dado cuenta de que la grandeza de sus dientes provocaba cierta risa y el posterior sobrenombre. Detalles, detalles de su cuerpo que no tolera y sabe que le será imposible superarlos.
¿Pero qué vio en ella cierto pelafustán con aires de caballero? Aquella cruel y violenta bestia camuflada en atenciones que llegó en un corcel de poemas hacia su puerta un día de gripe y fiebre incontrolable? ¿Cómo es posible que le sonriera y le hablara al alma sin emitir palabras? Flechazos, dicen que existe el “enamoramiento” a primera vista, pero para variar, su vida funciona al revés... Le dio un flechazo a segunda vista, sí, increíble que le flechara aquel impostor o quizás quiso disimular su eterna soledad o libertad.
Él estaba en la costa norte y ella en la costa sur, la del frío y él en la del calor o lo templado. Ambos, con insomnio y locura de por medio… le buscó para increparle aquella insolencia de presentarse en momentos tan privados como una borrachera escurridiza al corazón, pero fue peor.
Pasaron los meses y todo se tornó confuso e incomprensible. Aquel mágico caballero se volvió un furioso monstruo psicópata y agresivo. Un monstruo maligno y manipuladoramente engañoso. Perturbó su menté, intentó doblegarle y viendo que todos estaban contentos por su “felicidad” aceptó a regañadientes compartir su espacio. Se volvió esclava de la opinión ajena y cató un “destino” junto a él. Sin embargo, su intuición y espíritu no pudo ser doblegado y habló. Dijo su verdad a medias, pero bastó para liberarse y recuperar su alma. Desató la ira y furia de aquel maligno duende y las consecuentes sorpresas.
Liberación

El pequeño espacio en que depositó su cansado cuerpo de treinta y tres años crucificados en pos de la verdad daba cabida a tantos miedos engendrados desde la niñez. La euforia de sentirse extraña y reconocida entre tantos seres inanimados, robóticos individuos que deambulan con los ojos hipnotizados de desdén por el prójimo le inducen a sentirse libre. Sólo en el reducido y alterado espacio. Caminó por las calles del pequeño puerto buscando respuestas. Observó cómo un pequeño perro caminaba tristemente por aquel paso de peatón. Se preguntó por la inteligencia animal y si verían en color. Hace unos días le habían debatido aquella teoría basada en un rayo láser que perseguía su perro con complejos de superioridad. Ella pensaba que los perros si diferenciaban colores, al igual que su torcida mente que asociaba los momentos, nombres y ciudades a ciertos colores que iba matizando según su percepción catalogada de “excéntrica” que para muchos se traducirían en locura locuaz.
Es...pero
Pacientemente esperaré
por aquella razón
que me vuelva a la vida que
antes soñaba.
Esperaré
por recuperar los sueños
y las voracidades de
aferrarme a la vida.
Sí.
Sólo esperaré
sentada en mi rincón,
no buscaré esta vez,
sólo esperaré.
jueves 19 de febrero de 2009
reflexiones

El amor es el mismo, pero va cambiando de caras y de manos… un eterno cliché. Todas son la misma historia. Todo visceral… desde el centro de mi colon.
Después de dar la vuelta de la madurez, vuelvo a vivir la adolescencia, se repiten las mismas tonterías, egoísmo y mal interpretaciones…
Me aíslo del mundo, adecuándome al otro, más a mi medida. Me aburre la perfección del resto incauto del sistema. Viviendo siempre al margen, pues he perdido el compás de mis aciertos.
Mi inseguridad aflora en los errores.
Parte de la libertad está en no tener muchas cosas. Porque si tienes muchas cosas, ellas te tienen a ti.
martes 17 de junio de 2008
LA VIDA ES UNA CÁRCEL CON LAS PUERTAS ABIERTAS
No tengo posesiones ni amores grandiosos, soy lo que soy entre nieblas malditamente turbias… nieblas contaminada por el punzón de un sin sabor de boca…he perdido pulsaciones y se hacen cada vez más indecorosas las punzadas... Va lloviendo tristeza otoñal entre vías que encontré azarosamente buscando el sin sabor del dolor autoinducido, pero no me bastó…quise más y sin saberlo, sin pedirlo, telepáticamente surgió el dolor causal…aquel que surge entre babosos besos de Judas.
¿Judas el mentor de la traición o la consecuencia? La noche empañada en la niebla o el vapor del día que se fue en un auto relativamente verdoso…
Sacaré la garra y me pregunto si estará añeja de tanto guardarla… ¿caducan las garras? ¿Sería de papel, carne o sentimiento? Me tragué las vías que desembocaban en el mar de arrugas soñadas… y canas plateadas y lilas…
Pusieron algo en mi vaso o en mi cigarrillo…quien lo sabrá… estoy en un circo de extraños especimenes hambrientos y moribundos… aquellos que no quedan… un circo que odio ver, me asusta al igual que los payasos…
